Bienvenido/a a mi blog personal

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martes, 10 de septiembre de 2013

Los motes cariñosos

Son una forma divertida de dirigirse a aquellos que aprecias. Un nido de espontáneas alusiones unidas a peculiares connotaciones como el tono de nuestra voz y el lenguaje corporal que siempre dependen del contexto social en que las utilizamos. Cuando planea la confianza prestan colorido a un innecesario formulismo del trato. Me siento más próximo a mis amigos si en lugar de llamarles por su nombre lo hago por aquello que su personalidad me sugiere. Me encantan los alias, apodos y nicks.


De "Mis pequeños placeres" © 2012

sábado, 7 de septiembre de 2013

Curiosear en una librería de viejo

Vagar por sus laberínticos pasillos en pos de lo inesperado es un ameno paseo que llama a la nostalgia. Un seductor viaje por el tiempo que nos devuelve antiguos relatos vividos en la infancia. Apiladas en sus estanterías viejas novelas policíacas, sentimentales y de aventuras se mezclan con añosos libros atezados por el curso del tiempo que huelen a humedad. Todos maduran como el buen vino y su lectura proporciona renovadas emociones. Siempre disfruto rebuscando en sus rincones.


De "Mis pequeños placeres" © 2012

jueves, 5 de septiembre de 2013

Recibir confidencias al oído


Que alguien a quien aprecias te confiese al oído sus ocultos sentimientos, avatares o dudas, hace que te sientas importante. Atender sinceramente a aquellos que te otorgan su confianza compartiendo un espacio de su mundo interior gratifica y estrecha vínculos. Mi ánimo queda favorablemente predispuesto a una incondicional ayuda si las confidencias se hacen al oído. Descorrer nuestra cortina interior merece respeto y discreción. Por eso es importante hacerlo en un entorno íntimo.


De "Mis pequeños placeres" © 2012

lunes, 2 de septiembre de 2013

Tiempo de vendimia

Una importante superficie de nuestros campos cultivados viven en estas fechas su momento álgido. La vendimia ha comenzado llevando la alegría al ejército de viñedos que formados en policromadas escuadras ofrecen el fruto de sus cepas ya en sazón. 
Aunque válido para cualquier rincón de nuestra piel de toro, en 2007 dediqué a las catalanas tierras del Penedès este poema en castellano incorporándolo a mi libro "Rimas para el recuerdo". Posteriormente lo trasladé también a mi lengua materna componiendo la versión que ilustrada en formato videopoema  y ambientada con la preciosa música de Haendel podéis visionar accediendo a http://www.youtube.com/watch?v=DZqY9NcNbww.


Septiembre planea sobre el Penedés. 
Ubérrimas viñas en madurez
ungiendo el paisaje de otro matiz
toman relevo al tiempo de mies
y el campo alfombran de verde tapiz.
¡Es la vendimia que llega otra vez!

Venerables cepas ayer desnudas
vestidas van de alabardadas frondas
en flácidos penachos retorcidas
que al mecer del viento asemejan blondas
mientras sus combadas ramas menudas
de negro y de oro lucen revestidas.

Brillantes perlas de fruto jugoso,
su sed saciada por la madre tierra,
serán transformadas en dulce mosto;
son como lágrimas que el sacrificio
aguardan sumisas en fiel ofrenda,
dictada sentencia en sumario juicio.

Huérfanos ya de su cálido nido
comienza el tormento de los racimos;
el tallo tronchado, perdido el sentido,
al lagar llegan todavía vivos
y en arcadas de variadas tinturas
elixir brota de sus comisuras.

No ha sido vana la infausta jornada.
Si el cuerpo no existe, un nuevo camino
el alma acomete reencarnada.
Su ser transmutado en preciado vino,
en útero cristalino enclaustrado
palpitante aguardará su destino.

sábado, 31 de agosto de 2013

El arte de las manualidades

La belleza de lo hecho a mano no depende de la nobleza del material utilizado. Lo más humilde también es válido. A lo largo de mis salidas al medio natural suelo ver cómo algunas de mis compañeras y amigas recogen en sus mochilas piedras, flores y troncos secos. Con ello y la impagable dote de su inteligencia creativa componen exquisitas piezas de arte de singular belleza. Considero tienen un gran valor. Son ricos tesoros de la imaginación humana. Un granado fruto de las pequeñas cosas.

De "Mis pequeños placeres" © 2012

jueves, 29 de agosto de 2013

Subir a montañas rusas

Artefactos ideados para acercar las emociones de la velocidad y despertar nuestra adrenalina, nos ofrecen sofisticadas versiones que intentan superarse en osadía. Sus tortuosos y endiablados giros e inversiones semejan polícromos tirabuzones que intentan taladrar cielo y tierra. La energía cinética de sus desplomes conviene tan sólo a pasajeros de temple audaz. Me fascina el expectante silencio que acompaña su lenta subida y el carrusel de ansiedades que sigue. Hace que me sienta eufórico.

De "Mis pequeños placeres" © 2012

lunes, 26 de agosto de 2013

El crepúsculo del tiempo

Este poema que recrea la huella del tiempo en su fase crepuscular e invita a la reflexión está incluido en mi libro "Rimas para el recuerdo". Escrito inicialmente en idioma castellano en Septiembre de 2007 le tengo un especial cariño y en 2010 presenté su versión en lengua valenciana que podéis visionar en formato videopoema ambientado con la música de Beethoven a través del enlace http://www.youtube.com/watch?v=TACAlAv18S0. Espero que sea de vuestro agrado.



Cuando la huella del tiempo labra surcos en la frente
y llegan las horas quedas, con un tictac en cadencia
que al cuerpo aporta sosiego y al espíritu sapiencia,
no hay ni un final ni un principio, solo un latir diferente.

Ya no hay pasos indecisos ni esperanza sin motivo;
las palabras no son vanas ni el afán incoherente;
no es la pasión llamarada sino un rescoldo caliente;
ya no existe el blanco o negro, solo un gris más reflexivo.

La ambición no es desbocada ni es el ánimo sombrío;
no hay delirios de grandeza ni hay anhelos  peregrinos;
los sueños son alas rotas que no alcanzan sus destinos;
no resuenan las fanfarrias, solo el eco del hastío.

Y en el ocaso del tiempo no hay memoria ni hay olvido;
no hay sentimientos ni amigos, ni hay refugio, ni hay camino;
ya la ilusión no cabalga por un éter mortecino;
no hay estrellas en el cielo, solo sombras sin sentido.

No hay congojas ni alegrías en ese yermo vacío;
no existe inicio ni meta, ni presente ni futuro;
no hay nacimiento ni muerte en ese cosmos oscuro;
no hay amores ni hay pasiones, solo el abrazo del frío.