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viernes, 9 de octubre de 2015

Mi última novela

El obligado parón de mi actividad física con motivo de la grave intervención quirúrgica a que me sometí el pasado 20 de Agosto maniató mis piernas y brazos pero no mi intelecto. 

La totalidad de mis esfuerzos durante estos dos últimos meses ha ido dirigida a trabajar mi recuperación que ya puede considerarse un hecho, pero también ha servido para que viera la luz una nueva novela que años atrás me propuse escribir y cuya conclusión ha llenado las muchas horas muertas de inactividad física de que he dispuesto

Esta vez se trata de una novela de corte histórico centrada en los turbulentos episodios vividos por los moriscos de la España de los Austria durante los años que precedieron a su expulsión en 1609, vistos desde la óptica de aquellos que habitaban el antiguo Reino de Valencia y singularmente los de Cocentaina, mi pueblo natal.

La vida de quienes siempre miramos hacia adelante la componen etapas que suelen aportar imprevisibles acontecimientos que muestran los sentimientos que despertamos en quienes nos rodean. Son apasionantes aventuras que nos rescatan de nuestras soledades y nos aportan convicción y clarividencia. Que nos enseñan a apreciar en todo su inmenso valor el calor de la familia y la amistad. 

La que ahora comienza para mi es ilusionante. Con mi recuperación física en sus compases finales, he tenido la enorme fortuna de enderezar mis pasos amando y sintiéndome amado.

lunes, 6 de julio de 2015

Un alto en el camino

       Mi conciencia siempre me ha dictado la norma de exprimir el presente con la máxima intensidad, procurando soslayar las nostálgicas sombras del ayer y las ansiedades de un hipotético mañana.
       He intentado hacer de cada uno de mis días una vida en miniatura, apurando las delicias de las cosas hermosas que, muchas pequeñas y algunas grandes, se han ido cruzando en mi camino.
       Creo haber tenido la fortuna de navegar por la vida impulsado por vientos propicios, surcando con rumbo firme las aguas de mis piélagos favoritos: la madre naturaleza, la práctica deportiva, la letra escrita y la búsqueda constante del amor verdadero.
       En su seno he anegado mis metas y mis anhelos y fiel a ellos quisiera concluir mi periplo vital cuando el destino así lo disponga.
       Ahora una grave dolencia que precisa de una urgente intervención quirúrgica ha puesto piedras en mi camino que me impedirán por un tiempo la práctica deportiva, hasta el momento siempre presente en mi día a día.
       Habituado a los retos, me he propuesto superar este escollo y volver a transitar con renovadas energías mis queridas rutas marinas y mis caminos de montaña. Quizás con un ritmo menos vivo, pero no por ello menos satisfactorio. Estoy seguro de lograrlo como ha ocurrido en tantos otros avatares a los que me he enfrentado.
       Este alto en el camino no va a afectar a mis otras tres pasiones que siguen bien vivas en mí, por lo que seguiré gozando de la maravillosa naturaleza que me rodea, continuaré braceando en los cauces de la imaginación para dar vida a mis libros y sobre todo amando a todos aquellos que de alguna forma comparten mi vida, pues aunque a mi naturaleza no le angustia carecer de amor, lo cierto es que no puedo vivir sin darlo.
       Recuerdo que años atrás escuché en boca de un buen amigo, viejo compañero de tantas carreras, una reflexión muy ilustrativa que hoy comparto plenamente y dice así: "El camino hacia la vejez no es otro que ir dejando poco a poco de correr, de andar, de comer, de beber, de leer y hasta de amar, instante éste último en que la muerte se convierte en una alternativa más atractiva que la vida."
       Afortunadamente hoy todavía me siento a contracorriente de este hipotético final de trayecto, acopiando día a día muchas más ganas de vivir y de amar.

viernes, 15 de mayo de 2015

Belleza perdida

Con cierta frecuencia, durante alguna de las salidas a la naturaleza que este pasado invierno acostumbraba a emprender en solitario por los fantásticos parajes que ahora me rodean, (habitualmente largas caminatas en cuyo transcurso la mente acostumbra a revolverse inquieta robando protagonismo al cuerpo aletargado por el frío), mis pasos serpenteaban senderos envueltos en la neblina y la desnudez invernal que presidía el entorno se veía súbitamente acentuada por las fantasmagóricas siluetas de numerosos troncos calcinados que diseminados a ambos lados del camino  parecían esbozar un repertorio de atormentadas muecas.
Siempre que en  mis encuentros con la madre naturaleza tropiezo con tan desgraciado panorama, viene a mi memoria algo que escribí tiempo atrás utilizando el formato alegórico que la poesía ofrece, denunciando mi personal sentimiento al respecto a través del poema que sigue y que forma parte de mi libro "Rimas para el recuerdo"

sábado, 21 de marzo de 2015

Mi nueva primavera

La primavera que hoy comienza ha puesto punto final a la etapa de soledad que inicié al marchar de Calafell e instalarme en Calp. Tras pasados avatares, necesitaba el sosiego suficiente para reencontrarme conmigo mismo. Para airear mi corazón desligándolo de un pasado imposible. Han sido 7 meses de íntima comunión con mis dos mayores pasiones: la literatura y el deporte. En su transcurso me ha sido posible realizar sueños tan diferentes e igualmente anhelados como concluir y publicar mi última novela, alcanzar las más altas cumbres montañosas de mi tierra y recorrer con mi kayak los singulares rincones de su bella y escarpada costa. Mi soledad no ha sido melancólica, sino activa y ello ha propiciado que hoy me sienta renovado por fuera y por dentro. 
Fiel al emblema de mi blasón y siempre mirando adelante, de nuevo emprendo el vuelo en alas de la ilusión hacia donde mi corazón me lleva. Hacia un lejano país donde alcanzaré la meta de un sueño que se hará real y transformará mi vida para siempre. Mi vuelo pronto retornará, en un periplo que jamás volverá a ser solitario y junto a mis alas volarán el amor y la compañía. 
Una nueva y definitiva primavera se abre ante mí como bello final al ciclo vital de alguien que va hacia el invierno de su vida a golpes de primavera y que hasta el último momento, siempre buscará morir viviendo.

viernes, 2 de enero de 2015

Editada la segunda edición de mi novela "Tiempo de soledad".

Un escritor va dejando pedacitos de su alma en aquello que escribe sea o no publicado. El hecho de escribir puede ser algo más que un pequeño placer personal y cotidiano. A menudo es también una forma de encontrarse a sí mismo. De reafirmarse íntimamente en las propias ideas y forma de ser reflejándose en un espejo que evoca los trazos de nuestra personalidad. Volcar en el papel una mezcla de nuestras propias vivencias con las alas que nos presta la imaginación es apasionante. La novela, como la poesía, son motores de expresión que amalgaman ambos conceptos. A quienes nos gusta navegar por los sinuosos cauces de la letra impresa, ver nuestra obra concluida y publicada es la quintaesencia de la satisfacción.
Completada esta novela con su segunda parte, nuevos retos me aguardan, pues la vida es una inagotable fuente de enseñanzas de la que todos podemos beber mientras en ella estamos.

sábado, 13 de diciembre de 2014

"Del amor al desamor", segunda parte de mi novela "Tiempo de soledad"

Soledad
Hace algo más de tres años publiqué "Tiempo de soledad" con mi seudónimo Ptiroco Thilhira sin suponer que la historia que narra algún día tendría continuación. con una segunda parte que duplica el número de sus páginas. Han sido una serie de vivencias y circunstancias personales las que han propiciado retomara esta novela y la completara en breve tiempo.
Ahora relata de manera íntegra el vital trayecto de su protagonista, un ferviente enamorado de la libertad individual marcado por un riguroso sentido de la independencia que tras dos traumáticos episodios acaecidos en su vida sentimental, encuentra en la soledad la salida a su irrenunciable anhelo de hallar su propia esencia. De encontrarse a sí mismo. 
La primera parte "En soledad" es un canto en primera persona a su primer tiempo de soledad en un remoto islote de las inhóspitas tierras australes argentinas donde permanece inmerso en una trama que aúna sentimiento, aventura, historia y naturaleza en su estado más puro.
La segunda parte"Del amor al desamor", cuya acción transcurre en Calafell, relata su retorno, llegada la madurez, a la vida en sociedad. Su última inmersión en el mundo convencional donde le aguarda una emotiva historia de amor, una corta primavera con el segundo amor verdadero de su vida que tampoco consolidará como alternativa a su predestinada soledad. 

Finalmente, sólo confesar mi muy especial motivación en el proceso de creación de toda la novela y esencialmente de su segunda parte. Enlazar y tratar en profundidad dos sentimientos tan polémicos como son el binomio amor-soledad es apasionante. Y más si te sientes identificado con ellos.
Espero y deseo que la leáis y os agrade.
Un fuerte abrazo..
PTIROCO THILHIRA

martes, 7 de octubre de 2014

En el alicantino Fort de Bernia

Siguiendo mi vocación montañera, en el dia de ayer una nueva ruta me ha llevado en esta ocasión hasta la encrespada cumbre de la sierra de Bernia desde donde se domina la práctica totalidad del litoral alicantino.
Un recorrido que además de mostrar su austera belleza y espectaculares vistas, esconde un aliciente añadido muy especial para mi.
En el trayecto, a pie de la cima, yacen las ruinas del Fort de Bernia, un antiguo baluarte militar construido por el rey Felipe II en 1562 para defender la costa de los frecuentes desembarcos de piratas berberiscos cuyas incursiones hacia el interior en busca de botín material y humano tanta sangre y saqueo provocaron en aquella época.
Estaba formado por un recinto amurallado del que sobresalían varios bastiones hechos de mampostería. Unas torres cuya forma característica en rombo permitía la vigilancia de todo el foso evitando los ángulos muertos.
Con el objeto de proveer al reducto de la guarnición humana necesaria, las poblaciones cercanas a su enclave debían reclutar milicias ciudadanas, unos soldados entonces llamados "homens de armes". Una obligación que también asumía mi pueblo natal Cocentaina.
Consultando los archivos de la época existentes se ha podido constatar que entre los miembros de la guarnición designada por sorteo en el año 1577 se encontraba Gaspar Richart Saragoça, un antepasado mio en línea directa que permaneció en ella un tiempo para más tarde regresar a Cocentaina y continuar una saga que de forma ininterrumpida ha llegado hasta mi y cuyo patrimonio comparto ahora con mi hijo Pol y con mi nieto mayor Marc.
He de confesar que me apasionan los entresijos de la genealogía y considero un privilegio conocer quiénes fueron y qué hicieron en su trayecto vital aquellos que me precedieron. Pienso que sólo con que uno de ellos no hubiera nacido tampoco yo existiría.
Por ello, a la vez que mis bastones hundían sus aceradas puntas en un árido terreno que hace más de cuatro siglos fue solar de mi antepasado, un sentimiento especial ha provocado el que mis ojos se humedecieran mientras ascendía hacia la cumbre del macizo y bajo mis pies las ruinas del recinto se empequeñecían en la distancia.


Una situación estratégica respecto a la costa


Y también de tierra adentro